
|
|
El
Jardín de mis Delicias
Contempló el jardín
y sintió vértigo.
Eros lo perseguía, lo amenazaba,
y le golpeó haciéndole sangrar.
Placer puede sentirse con cualquiera
que despierte tu apetito,
que te complazca. Pero cuando Eros
te toca, te hace vivir con otro en ti,
te aturde y te conduce
a otro mundo, convierte tu cuerpo en
roce o con una palabra,
que modifica colores y formas,
que agiganta sensaciones y emociones,
que transforma el deseo en centro
del universo, alrededor del cual gira
todo. No tengas miedo. Sin ese deseo,
dime tú qué jardín podría
ser delicia.
Paloma Aznar, "Vampirella"
|